La liberación endoscópica del túnel carpiano implica realizar una pequeña incisión, típicamente de menos de una pulgada de longitud, en la base de la palma. Por el contrario, la liberación abierta del túnel carpiano requiere una incisión más grande, a menudo de hasta dos pulgadas de largo. La incisión más pequeña en el procedimiento endoscópico resulta en una menor alteración de los tejidos, una reducción de las cicatrices y una recuperación potencialmente más rápida.










