Las radiografías normales a veces pueden ocultar traumatismos graves de la muñeca. Si experimenta dolor persistente en la muñeca después de una caída, podría tener una disociación escafosemilunar que pasó desapercibida. En este episodio de #LiveSurgeryTuesday, el Dr. Alejandro Badia demuestra cómo las pruebas dinámicas avanzadas marcan la diferencia en el diagnóstico de este complejo desgarro de ligamento.
Comenzamos con una consulta preoperatoria, utilizando fluoroscopía dinámica (radiografía en vivo) para observar cómo se mueven los huesos de la muñeca en tiempo real. Como indican las flechas en el monitor, cuando la paciente cierra el puño, el espacio crucial entre los huesos escafoides y semilunar se abre ampliamente, confirmando la lesión. Tras esta evaluación precisa, nos trasladamos al quirófano, donde el Dr. Badia realiza una artroscopia de muñeca para visualizar directamente y confirmar la magnitud total del desgarro del ligamento.
La secuencia concluye con la exitosa estabilización quirúrgica de la articulación. Observe paso a paso el proceso de fijación percutánea con pines: primero estabilizando el escafoides con el semilunar y, luego, proporcionando una segunda capa de estabilidad desde el escafoides hasta el hueso grande. Al mantener estos huesos en perfecta alineación, el ligamento puede sanar adecuadamente. Siga el proceso de recuperación de la paciente, desde el movimiento de sus dedos inmediatamente después de la cirugía, hasta la extracción de los pines a las 6 semanas con cicatrices mínimas, para finalmente mostrar un rango de movimiento completo y sentirse completamente «feliz» tan solo 3 meses después.