Superar un tendón desprendido es un proceso que requiere paciencia, disciplina y una técnica quirúrgica precisa. A tan solo tres meses de su artroscopia de hombro —un procedimiento avanzado y mínimamente invasivo realizado a través de «tres pequeños huequitos»—, Miguel nos demuestra su excelente progreso y el alivio de sus síntomas.
Durante esta consulta de seguimiento, el paciente exhibe una notable mejora en su rango de movimiento al levantar el brazo. El Dr. Alejandro Badia explica que una resonancia magnética reciente ha confirmado el éxito anatómico de la intervención: el tendón que antes causaba tanto problema ahora se encuentra firmemente cicatrizado en su lugar correcto. Con esta confirmación visual, la próxima etapa crítica es la terapia física enfocada en el fortalecimiento muscular. A medida que el dolor continúa disminuyendo, Miguel se encuentra en la recta final de su rehabilitación, preparándose para recibir el alta médica y reincorporarse a su trabajo muy pronto.
















