Acompañe al Dr. Alejandro Badia y a su paciente, Uwe, un mes después de que ella recibiera su segunda inyección de corticosteroides para tratar un problema tendinoso grave no quirúrgico. En esta visita de seguimiento, Uwe comparte su increíble progreso: su dolor nocturno constante ha disminuido y ha recuperado un rango de movimiento significativo, lo que le permite llevar la mano fácilmente hacia el cuello y detrás de la espalda.
Curiosamente, Uwe compara su tratamiento conservador actual con una cirugía mínimamente invasiva a la que se sometió hace 12 años, señalando que los problemas tendinosos persistentes a veces pueden resultar más difíciles de superar que los procedimientos quirúrgicos. El Dr. Badia y Uwe destacan una conclusión fundamental para cualquier persona que lidie con dolor ortopédico: la inyección es una herramienta para aliviar el dolor y así poder participar adecuadamente en la fisioterapia. ¡El compromiso con la terapia y los ejercicios en casa es la clave definitiva para la recuperación!
















